Introducción
Estos panes planos, suaves y dorados, son ligeros, esponjosos y ligeramente masticables, perfectos para sándwiches, para mojar en salsas o para acompañar tus comidas favoritas. Se preparan en sartén en lugar de horno, son sencillos, rápidos y requieren ingredientes básicos.
Ingredientes
2 ½ tazas de harina de trigo
1 cucharada de azúcar
1 cucharadita de sal
1 cucharada de levadura instantánea
1 taza de agua tibia
2 cucharadas de aceite de oliva
Harina extra para espolvorear
Instrucciones
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Instrucciones
En un bol grande, combine la harina, el azúcar, la sal y la levadura. Mezcle bien.
Añade el agua tibia y el aceite de oliva, y remueve hasta que se forme una masa suave.
Amasar la masa durante unos 8-10 minutos hasta que esté suave y elástica.
Cubre la masa y déjala reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.
Divide la masa en porciones iguales y dales forma de bola.
Aplana cada bola hasta formar un disco redondo usando las manos o un rodillo.
Calienta una sartén a fuego medio-alto y cocina cada pan plano durante 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén dorados e inflados.
Cómo hacerlo :
Para empezar, activa la levadura con agua tibia para que la masa suba correctamente.
Deja reposar la masa el tiempo suficiente para que quede suave y esponjosa.
Al darle forma, mantenga un grosor uniforme para asegurar una cocción homogénea.
Cocinar en una sartén caliente para que se doren y el pan se infle.
Cuando aparezcan las burbujas, dale la vuelta y presiona suavemente si es necesario.
Variaciones
Para darle más sabor, añade ajo en polvo, hierbas secas o especias a la masa.
Para una opción más saludable, utilice harina integral en lugar de harina blanca.
Rellena la masa con queso, verduras o carne picada antes de cocinarla.
Untar con mantequilla o aceite de oliva y espolvorear con semillas de sésamo o nigella después de cocinar.
Consejos
Utilice agua tibia, no caliente, para evitar matar la levadura.
No te saltes el tiempo de reposo; es esencial para conseguir una textura suave.
Mantén la sartén caliente, pero no demasiado, para evitar que se queme.
Cubre los panes planos cocidos con una toalla limpia para que se mantengan suaves y calientes.
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