1 pizca de bicarbonato de sodio (menos de ¼ de cucharadita)
1 cucharada de yogur natural (sin azúcar)
1 cucharadita de miel pura
Preparación:
Mezcla todo en un tazón pequeño hasta obtener una pasta homogénea. No debe verse ni sentirse arenosa. Si aún se sienten grumos de bicarbonato, añade más yogur.
Indicaciones para un uso adecuado
Prueba de parche obligatoria: aplica un poco detrás de la oreja o en el antebrazo. Espera 24 horas. Si enrojece, pica o arde, no lo uses en la cara.
Frecuencia máxima: una vez cada 15 días. Nada de uso diario ni semanal.
Aplicación: limpia tu rostro. Aplica la mascarilla con movimientos suaves, sin frotar. Deja actuar 3-5 minutos (no más). Retira con abundante agua tibia.
Hidratación inmediata: después de retirar, aplica tu crema hidratante habitual. El bicarbonato reseca, y la piel madura necesita reponer la humedad de inmediato.
Lo que realmente hace esta mezcla
Esta combinación puede ayudar a exfoliar células muertas de forma muy suave (el bicarbonato), calmar la piel (el yogur por los probióticos) y humectar (la miel). Esto puede dar una apariencia momentáneamente más lisa y luminosa. Pero no “disminuye arrugas” ni “elimina manchas” de forma estructural.